La Ley de BiotecnologÃa de la UE debe salvaguardar los estándares éticos para los ensayos clÃnicos
El Comité Permanente de Médicos Europeos (CPME) y la Asociación Médica Mundial (AMM) organizan hoy conjuntamente una sesión informativa sobre polÃticas para debatir soluciones para mantener las garantÃas éticas en los ensayos clÃnicos, en un contexto en el que la UE busca aumentar su competitividad global en ciencias de la vida y biotecnologÃa.
Mediante medidas como la recientemente propuesta Ley de BiotecnologÃa, la UE está evaluando cómo desarrollar el ecosistema para ensayos clÃnicos multinacionales y multicéntricos, y cómo facilitar un mejor intercambio de datos sanitarios para la investigación y la innovación.
En este contexto, aumentan los riesgos de simplificación excesiva y la posibilidad de una desregulación descontrolada, asà como la preocupación por la seguridad del paciente, la dilución de la supervisión ética, la privacidad de los datos, el acceso desigual a los medicamentos y la equidad ética.
La Declaración de Helsinki de la AMM, adoptada por primera vez en 1964 y revisada por última vez en 2024, es el estándar internacionalmente aceptado para el diseño, la realización, el registro y la presentación de informes sobre ensayos clÃnicos. La Declaración subraya, entre otras cosas, que los derechos, los intereses y el bienestar de los participantes en la investigación deben prevalecer siempre sobre los intereses cientÃficos y sociales.
El Dr. Christofer Lindholm, presidente del Comité de Ética Médica de la AMM, afirmó: «Dado que la Unión Europea busca fortalecer su competitividad global en la investigación clÃnica, es fundamental que las garantÃas éticas no se debiliten en nombre de la innovación».
La Declaración de Helsinki proporciona el marco ético claro necesario para garantizar que los ensayos clÃnicos realizados en Europa sigan respetando la dignidad humana, el consentimiento informado, la supervisión ética independiente y la protección de las poblaciones vulnerables. La competitividad y la bioética no son objetivos opuestos. El rigor ético es esencial para la credibilidad cientÃfica, la confianza pública y el progreso médico sostenible.
El Dr. Ole Johan Bakke, presidente del CPME, añadió: «Queremos que los responsables polÃticos y las partes interesadas escuchen el llamamiento de los médicos de que la ética médica, el progreso cientÃfico y los derechos de los pacientes no son prioridades contrapuestas, sino inseparables».
